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sábado, 12 de mayo de 2012

Redes sociales y activismo / Social Media and Activism

ESP
Creo que existe una gran oportunidad para el activismo dentro del nuevo concepto de Internet, también conocido como red social. Mientras el mundo entero se está adaptando al mismo desde hace años, sin resultados satisfactorios, algunos movimientos como la cultura libre, el ciberfeminismo, o el hackeractivismo comparten su propia naturaleza con estas nuevas formas de comunicación. Ambas cuestionan el orden establecido o las comunicaciones jerárquicas. Esta división de opiniones sobre el uso potencial de la red social resulta lógica debido a la lucha entre el interés del capitalismo y las minorías. Las nuevas lógicas de la comunicación social y el conocimiento compartido, se enfrentan al secretismo y la falta de transparencia cognitiva del propio capitalismo. La imagen que los medios de comunicación masivos proporcionan de la cultura hacker no responde a nada más que a ciertos intereses comerciales (los mismos que han creado la cultura de la propiedad intelectual). Esta idea no es otra que el traspaso de la filosofía del negocio liberal capitalista al campo de la cultura y el conocimiento que promueve la explotación de derechos y conocimiento, llevando a una diferencia norte-sur también en las tecnologías: La brecha digital. Mientras que el Hardware se crea, manufactura y subcontrata en países en empobrecidos con mano de obra barata, la propiedad intelectual de marcas registradas pertenece a países desarrollados en Estados Unidos y Europa: El norte sociopolítico. 


Con estas nuevas tecnologías se establecen nuevas formas de creación de conocimiento que apuestan por una cultura libre, que según Lawrence Lessig, autor de “Free culture”, son “aquellas culturas que dejan una gran parte abierta para que las demás puedan basarse en ella” (Lawrence Lessig, 2004, pág.42), lo que se puede traducir a “si yo tengo una idea, y la compartimos, ambos tenemos dos ideas”, algo totalmente impensable para las culturas que creen en la ventaja competitiva, y en la diferenciación. Es aquí donde veo una fuerte relación con toda la filosofía del activismo desde sus raíces. Para el activista, no existen lugares privilegiados, posiciones privilegiadas, jerarquías, organizaciones descendentes o ascendentes. El activista intenta re-configurar las relaciones establecidas de poder, construir otros mundos posibles y los nuevos usos tecnológicos son una gran herramienta para ello.


De este modo, el “conflicto” visto desde un punto de vista genérico, que tanto asusta a las organizaciones jerarquizadas y conservadoras, se vuelve una oportunidad para los activistas y la web social. Un conflicto puede cuestionar el orden establecido, pero también puede ser un ámbito para la participación y la experimentación, que dé lugar a una inteligencia colectiva. Para ello, es preciso que se creen herramientas de creación y coordinación colectiva (Xavier Barandiaran) y se tomen decisiones de forma asamblearia. La web permite, de este modo, una posibilidad de reunión de personas que no permite el espacio físico, un intercambio de ideas y opiniones de forma horizontal, en la que todas las opiniones tienen la misma importancia. Esta cooperación potencia, a su vez una constante creación en la red de múltiples actores que intercambian sus roles: frente a la identidad excluyente y la especialización, aparece la colaboración.


Esta lucha constante por una creación abierta, una cultura libre, es lo que los medios de comunicación deberían divulgar acerca de la cultura hacker. El Software de Open Source no es sino una forma de reivindicación de creación constante y una lucha contra patentes que dan lugar a monopolios y acumulación del capital. Aunque tal vez se debería empezar con aclarar que una persona que intenta superar la seguridad informática para un beneficio personal, no es un hacker, sino un cracker. Según Bruce Scheiner, un hacker "Es alguien que descarta la sabiduría convencional, hace otra cosa en su lugar. Es alguien que se mira hacia el límite y se pregunta qué habrá más allá. Es alguien que ve una serie de normas y se pregunta qué pasa si no las sigues. Un hacker es alguien que experimenta con los límites de los sistemas por curiosiduad intelectual”. ¿No podría ser esta la definición de un activista también?


ENG
I think there’s a huge oportunity for the activism inside new world wide web, also known as Social Web. While the entire world is adapting gradually to it since some years ago with no real satisfactory results, some movements like free culture, cyberteminism or hackeractivism share his own nature with this new ways of communication. They both question the established order and hierarchical communications. This division of opinions about the potencial use of the social web is simply logic acording to the fight between the interest of capitalism and minoritiesThe new logic of social communication and shared knowledge collide with the secrecy and lack of transparency of cognitive capitalism itself. The image that mass media provide about the hacker culture does not respond to anything but certain comercial interest – the same that create this culture of Intellectual Property. This idea belongs to some kind of transfer from liberal business capitalist philosophy to the field of culture and knowledge that promotes exploitation rights and knowledge commodification, leading to a North-South difference also in technologies: The digital divide. While the hardware is created, manufactured and outsourced in underdeveloped countries where there’s cheap labour, the intellectual property of registered trademarks belong to developed countries in Europe and USA, the socio-political north.


With these new technologies we are talking about (social web, social media, web 2.0) new ways of knowledge creation are comitting to a free culture that, according to Lawrence Lessig, author of the copyleft book “Free culture”, “are cultures that leave a great deal open for others to build upon” (Lessig, 2004, page 30), which means “if I have an idea and I share it with you, we both have two ideas”, something absolutely unthinkable for cultures that believe in competitive advantage and differentiation. This is where I see a strong relation with the philosophy of activism from their foundatons. For the activist, there are no priviledge places or positions, rankings, ascending or descendant organizacions. The activist try to re-configurate the establised power relations, build another possible worlds - and the new technologies are a great tool for it.


This way, the “conflict” seemed from a generic way of looking, that fears to the hierarchical and traditional organizations, becomes an oportunity for the activist and social web. A conflict can question the established order and also can be a field for the participation and experimentation that creates a collective intelligence. It’s necessary to create new ways of collective creation and coordination and also make decisions in some assembly way (Xavier Barandiaran). The web gives us the oportunity of meeting people a way that phisic space doesn’t allow, an exchange of ideas and opinions in an horizontal form in which every opinion have the same importance. This cooperation promotes in the same way a constant creation in the net of multiple actors that interchange its roles – against exclusive identity and specialitations, the collaboration is promoted.


This constant fight for an open creation, free culture is what mass media should spread about the hacker culture. The Open Source Software is anything but some kind of demanding the creation and fighting against trademarks that promote monopolies and capital accumulation. But maybe they should start clearing up that a person that tries to overcome the security for its own benefit is not a hacker, it’s a cracker. According to Bruce Scheiner (described by “The Economist” as a Security Guru), a hacker “is someone who discards conventional wisdom, and does something else instead. It's someone who looks at the edge and wonders what's beyond. It's someone who sees a set of rules and wonders what happens if you don't follow them. A hacker is someone who experiments with the limitations of systems for intellectual curiosity.” Couldn’t this definition describe an activist too?

martes, 23 de agosto de 2011

Permacultura

Supongo que volver a vivir en Asturias tiene mucho que ver con el descubrimiento del concepto de permacultura. Pasé parte de mi infancia en un medio rural, en el cual llevar una vida ecológica es mucho más fácil. De hecho, la fuerte conexión con la naturaleza que existe en esta región, hizo que desarrollase un gran interés por el ecologismo desde muy pequeña (que posibilitaron mis padres, mi educación y Los Simpsons con su capítulo en el que Lisa se sube a una secuoya emulando a Julia Butterfly Hill). No tengo muy claro que en mi casa se redujese el consumo como modo de vida ecológico, pero lo cierto es que siempre se han restaurado muebles, comido productos biológicos que los propios agricultores nos regalaban, hecho nuestro propio huerto e incluso lavado la ropa con jabón natural que hacía mi abuela.

La permacultura no es una ideología o una secta, es un estilo de vida que más allá de la ecología, pretende cuidar de la naturaleza, de las personas y de las relaciones entre los elementos. No cree el mundo como una serie de elementos individuales, sino como un sistema en su totalidad. Ni siquiera cree en una doctrina a seguir ni en jerarquía académica, cualquiera puede enseñar las bases de la permacultura una vez conoce sus ideas de (casi) autosuficiencia y respeto por el medio ambiente.

Pero además de la ecología, lo más interesante de la permacultura es que propone infraestructuras sociales alternativas como respuesta a la crisis ambiental y social actual. Aunque este concepto aparece de la mano de Bill Mollison y David Holmgren, dos biólogos de Tasmania en los años 70, en la actualidad las oportunidades de teletrabajo y la comunicación vía Internet, dan lugar a nuevas formas de vida en el medio rural que anteriormente no eran posibles. Desde el punto de vista social, la permacultura se encuentra muy relacionada con la idea del decrecimiento, pues una mayor calidad de vida no tiene por qué estar directamente relacionada con un mayor consumo de recursos. Para ello, habría que adaptar el pensamiento y sistema de valores imperante, que cree en la necesidad de una producción constante que posibilite un mayor consumo, hacia la ecoeficiencia y la simplicidad. Esto no significa la vuelta al primitismo o renunciar a muchas de las facilidades que nos proporcionan la evolución tecnológica. De hecho, encuentro muchas similitudes entre la filosofía de la permacultura y el decrecimiento, y el software libre, en especial el espíritu en cierto modo “punk” del DIY (Do it yourself o hazlo tú mismo). Evitar la lavadora, el ordenador y otras herramientas que facilitan nuestro día a día, me parecería una idea maniqueísta y simplista.

Es cierto que la vida en el medio rural hace mucho más fácil una vida sencilla y ecológica, pero no creo que deba quedar excluida en las ciudades. El empleo de la bici como modo de transporte, los huertos urbanos, la reducción del consumo, en general, no suponen un gran esfuerzo y que, considero, mejoran nuestra forma de calidad de vida.

(Imagen tomada de SteamPatchCompany)

domingo, 24 de abril de 2011

Introducción

En numerosas ocasiones he pensado en empezar a escribir un blog, pero por miedo o por timidez, no me he lanzado a hacerlo. Es un proyecto en mente que he decidido finalmente llevar a cabo. ¿Los motivos?

Creo que existe una gran oportunidad para la cultura y el activismo en la web 2.0, también conocida como "web social". Mientras el mundo se encuentra en proceso de adaptación, algunos movimientos como la cultura libre, la ecología, el ciberfeminismo y hackeractivismo tienen una gran oportunidad debido a su naturaleza similar a estas nuevas formas de comunicación: ambas cuestionan el orden y las comunicaciones jerárquicas. La división de opiniones existente acerca del uso potencial de esta web social no es más que una consecuencia de la lucha entre los intereses del capitalismo y las minorías.

Las nuevas lógicas de comunicación social y el conocimiento chocan con el secretismo y falta de transparencia propia del capitalismo cognitivo. La imagen que los medios de comunicación aportan de la cultura “hacker”, la web 2.0, las redes sociales e internet no responde nada más que a ciertos intereses comerciales: los mismos que creen en la cultura de la propiedad intelectual. Esta idea es fruto de un traspaso de la filosofía industrial-liberal-capitalista al campo de la cultura y las ideas, que promueve los derechos de explotación y mercantilización del conocimiento, dando lugar a una diferencia norte-sur en la información y también en la tecnología: la brecha digital. Mientras que el hardware es creado en países empobrecidos de mano de obra barata, la propiedad intelectual de las patentes y marcas se encuentra en los países desarrollados del norte sociopolítico.

Con estas nuevas dinámicas se establecen nuevas formas de creación de conocimiento que apuestan por una cultura libre: “aquellas culturas que dejan una gran parte abierta para que las demás puedan basarse en ella” (Lawrence Lessig), lo que se puede traducir a “si yo tengo una idea, y la compartimos, ambos tenemos dos ideas”, algo totalmente impensable para las culturas que creen en la ventaja competitiva, y en la diferenciación. Es aquí donde veo una fuerte relación con toda la filosofía del activismo desde sus raíces. Para el activista, no existen lugares privilegiados, posiciones privilegiadas, jerarquías, organizaciones descendentes o ascendentes. El activista intenta re-configurar las relaciones establecidas de poder, construir otros mundos posibles y los nuevos usos tecnológicos son una gran herramienta para ello.

De este modo, el “conflicto” visto desde un punto de vista genérico, que tanto asusta a las organizaciones jerarquizadas y conservadoras, se vuelve una oportunidad para los activistas y la web social. Un conflicto puede cuestionar el orden establecido, pero también puede ser un ámbito para la participación y la experimentación que dé lugar a una inteligencia colectiva. Para ello es preciso que se creen herramientas de creación y coordinación colectiva (Xavier Barandiaran) y se tomen decisiones de forma asamblearia. La web permite, de este modo, una posibilidad de reunión de personas que no permite el espacio físico, un intercambio de ideas y opiniones de forma horizontal, en la que todas las opiniones parten de la misma posición. Esta cooperación potencia a su vez una constante creación en la red de múltiples actores que intercambian sus roles: frente a la identidad excluyente y la especialización, se potencia la colaboración.

He aquí la respuesta a por qué escribir un blog. Un blog permite una forma de expresión que no necesita ser aprobada jerárquicamente o de forma establecida, sino que encuentra su apoyo en el etiquetado y el apoyo social de la red. Es la verdadera democratización del conocimiento, tomando la acepción de democracia en su sentido originario y no el sentido peyorativo que ha alcanzado con el paso de los años. En Internet, y especialmente el Social Media, las opiniones ya no están clasificadas en rangos en función de apoyo institucional o corporativo.

Empiezo Mauditezine, para colaborar y apoyar todas aquellas causas e iniciativas culturales en las que creo o que me gustan, compartir conocimiento, o simplemente una opinión, aportando mi pequeño y humilde granito de arena. Probablemente no diga nada nuevo, pero tal vez le haga llegar al lector asuntos que puedan ser de su interés, aquello que he aprendido y sigo aprendiendo.