sábado, 12 de mayo de 2012

Redes sociales y activismo / Social Media and Activism

ESP
Creo que existe una gran oportunidad para el activismo dentro del nuevo concepto de Internet, también conocido como red social. Mientras el mundo entero se está adaptando al mismo desde hace años, sin resultados satisfactorios, algunos movimientos como la cultura libre, el ciberfeminismo, o el hackeractivismo comparten su propia naturaleza con estas nuevas formas de comunicación. Ambas cuestionan el orden establecido o las comunicaciones jerárquicas. Esta división de opiniones sobre el uso potencial de la red social resulta lógica debido a la lucha entre el interés del capitalismo y las minorías. Las nuevas lógicas de la comunicación social y el conocimiento compartido, se enfrentan al secretismo y la falta de transparencia cognitiva del propio capitalismo. La imagen que los medios de comunicación masivos proporcionan de la cultura hacker no responde a nada más que a ciertos intereses comerciales (los mismos que han creado la cultura de la propiedad intelectual). Esta idea no es otra que el traspaso de la filosofía del negocio liberal capitalista al campo de la cultura y el conocimiento que promueve la explotación de derechos y conocimiento, llevando a una diferencia norte-sur también en las tecnologías: La brecha digital. Mientras que el Hardware se crea, manufactura y subcontrata en países en empobrecidos con mano de obra barata, la propiedad intelectual de marcas registradas pertenece a países desarrollados en Estados Unidos y Europa: El norte sociopolítico. 


Con estas nuevas tecnologías se establecen nuevas formas de creación de conocimiento que apuestan por una cultura libre, que según Lawrence Lessig, autor de “Free culture”, son “aquellas culturas que dejan una gran parte abierta para que las demás puedan basarse en ella” (Lawrence Lessig, 2004, pág.42), lo que se puede traducir a “si yo tengo una idea, y la compartimos, ambos tenemos dos ideas”, algo totalmente impensable para las culturas que creen en la ventaja competitiva, y en la diferenciación. Es aquí donde veo una fuerte relación con toda la filosofía del activismo desde sus raíces. Para el activista, no existen lugares privilegiados, posiciones privilegiadas, jerarquías, organizaciones descendentes o ascendentes. El activista intenta re-configurar las relaciones establecidas de poder, construir otros mundos posibles y los nuevos usos tecnológicos son una gran herramienta para ello.


De este modo, el “conflicto” visto desde un punto de vista genérico, que tanto asusta a las organizaciones jerarquizadas y conservadoras, se vuelve una oportunidad para los activistas y la web social. Un conflicto puede cuestionar el orden establecido, pero también puede ser un ámbito para la participación y la experimentación, que dé lugar a una inteligencia colectiva. Para ello, es preciso que se creen herramientas de creación y coordinación colectiva (Xavier Barandiaran) y se tomen decisiones de forma asamblearia. La web permite, de este modo, una posibilidad de reunión de personas que no permite el espacio físico, un intercambio de ideas y opiniones de forma horizontal, en la que todas las opiniones tienen la misma importancia. Esta cooperación potencia, a su vez una constante creación en la red de múltiples actores que intercambian sus roles: frente a la identidad excluyente y la especialización, aparece la colaboración.


Esta lucha constante por una creación abierta, una cultura libre, es lo que los medios de comunicación deberían divulgar acerca de la cultura hacker. El Software de Open Source no es sino una forma de reivindicación de creación constante y una lucha contra patentes que dan lugar a monopolios y acumulación del capital. Aunque tal vez se debería empezar con aclarar que una persona que intenta superar la seguridad informática para un beneficio personal, no es un hacker, sino un cracker. Según Bruce Scheiner, un hacker "Es alguien que descarta la sabiduría convencional, hace otra cosa en su lugar. Es alguien que se mira hacia el límite y se pregunta qué habrá más allá. Es alguien que ve una serie de normas y se pregunta qué pasa si no las sigues. Un hacker es alguien que experimenta con los límites de los sistemas por curiosiduad intelectual”. ¿No podría ser esta la definición de un activista también?


ENG
I think there’s a huge oportunity for the activism inside new world wide web, also known as Social Web. While the entire world is adapting gradually to it since some years ago with no real satisfactory results, some movements like free culture, cyberteminism or hackeractivism share his own nature with this new ways of communication. They both question the established order and hierarchical communications. This division of opinions about the potencial use of the social web is simply logic acording to the fight between the interest of capitalism and minoritiesThe new logic of social communication and shared knowledge collide with the secrecy and lack of transparency of cognitive capitalism itself. The image that mass media provide about the hacker culture does not respond to anything but certain comercial interest – the same that create this culture of Intellectual Property. This idea belongs to some kind of transfer from liberal business capitalist philosophy to the field of culture and knowledge that promotes exploitation rights and knowledge commodification, leading to a North-South difference also in technologies: The digital divide. While the hardware is created, manufactured and outsourced in underdeveloped countries where there’s cheap labour, the intellectual property of registered trademarks belong to developed countries in Europe and USA, the socio-political north.


With these new technologies we are talking about (social web, social media, web 2.0) new ways of knowledge creation are comitting to a free culture that, according to Lawrence Lessig, author of the copyleft book “Free culture”, “are cultures that leave a great deal open for others to build upon” (Lessig, 2004, page 30), which means “if I have an idea and I share it with you, we both have two ideas”, something absolutely unthinkable for cultures that believe in competitive advantage and differentiation. This is where I see a strong relation with the philosophy of activism from their foundatons. For the activist, there are no priviledge places or positions, rankings, ascending or descendant organizacions. The activist try to re-configurate the establised power relations, build another possible worlds - and the new technologies are a great tool for it.


This way, the “conflict” seemed from a generic way of looking, that fears to the hierarchical and traditional organizations, becomes an oportunity for the activist and social web. A conflict can question the established order and also can be a field for the participation and experimentation that creates a collective intelligence. It’s necessary to create new ways of collective creation and coordination and also make decisions in some assembly way (Xavier Barandiaran). The web gives us the oportunity of meeting people a way that phisic space doesn’t allow, an exchange of ideas and opinions in an horizontal form in which every opinion have the same importance. This cooperation promotes in the same way a constant creation in the net of multiple actors that interchange its roles – against exclusive identity and specialitations, the collaboration is promoted.


This constant fight for an open creation, free culture is what mass media should spread about the hacker culture. The Open Source Software is anything but some kind of demanding the creation and fighting against trademarks that promote monopolies and capital accumulation. But maybe they should start clearing up that a person that tries to overcome the security for its own benefit is not a hacker, it’s a cracker. According to Bruce Scheiner (described by “The Economist” as a Security Guru), a hacker “is someone who discards conventional wisdom, and does something else instead. It's someone who looks at the edge and wonders what's beyond. It's someone who sees a set of rules and wonders what happens if you don't follow them. A hacker is someone who experiments with the limitations of systems for intellectual curiosity.” Couldn’t this definition describe an activist too?

viernes, 13 de abril de 2012

Hace poco, se me ocurrió que podía escribir una novela narrando la frustración sentida cuando mi ex no-novio me dejó, pero luego decidí escribirlo a posteriori. Mala idea, porque ahora no me acuerdo de nada de lo que sentía, así que seguramente, la literatura castellana habrá perdido una de sus mejores novelas de rabia, pasión y desconsuelo.

Pero bueno, sinceramente no merecía tal ejercicio de atención.

Sin embargo, he descubierto que la frustración es algo que no me gusta. Y llegar a esta conclusión me ha llevado 25 años de mi vida, todo un récord. Pero lo peor es que está ahí, y siempre va a estar, así que tengo que aprender a lidiar con ello.

Y a todo esto, llegué a la conclusión ayer, cuando me fui a jugar al Risk con mis amigos, en el cual perdí, perdí solemnemente, perdí con acritud, vamos, que soy una loser. No alcancé ninguno de mis objetivos, y me comieron todas las fichas (en lenguaje de Risk: acabaron con todos mis batallones). Sinceramente, entre que tardé como media hora en entender el juego y que yo estaba más pendiente de otras cosas (mi cerveza, por ejemplo), me parece totalmente normal que acabasen conmigo.

Este maldito juego de mesa, que sigo sin entender, desveló un poco mi situación actual: me estoy dejando vencer totalmente, por un sistema, por un desempleo, por un desánimo y por una desconfianza. He de reconocer, que me da vergüenza que la gente lea lo que escribo, escuche lo que digo, o vea lo que hago, por eso visto de negro, para que no me miren, hablo bajito y oculto lo que escribo. Un problema, desde luego, sobretodo si quieres tener un blog, escribir y ser alguien en esta vida. Esta niña está tonta. Y eso, amigos, no sirve de nada.

Maldita sea, qué tontería ésta.

sábado, 4 de febrero de 2012

Etapas en el feminismo

En mi más tierna infancia tenía un hermano. Bueno, lo sigo teniendo, tranquilos todos. Pero cuando era pequeña, podemos decir que no existía diferencias entre lo que mi hermano y yo hacíamos, a veces incluso ni en lo que vestíamos o nuestro corte de pelo. No me dí cuenta de esta educación igualitaria hasta que cuando tuve un choque con la realidad, me dí cuenta de que no, amigos, no existe tal igualdad. Ni de oportunidades, ni de tratamiento. Y entonces me hice feminista.

Mi crecimiento estuvo cargado de mensajes feministas, por parte de mi madre, a la que podemos definir como el prototipo de feminista clásica. De esas que creen que la mujer no debe dejarse engañar por el hombre: Nunca olvidaré un discurso que me dio a los 16 años diciéndome que no tenía que ser una chica fácil (Hola Mamá). O las veces que me repitió que estudiase para ser independiente, que tuviese mi trabajo y, repito, fuese independiente. Autónoma. Que no me atase a nadie. También me aconsejó que no tuviese novio, que tuviese amigos. Nunca me ha incitado a tener una relación estable, la verdad, no ha tenido miedo a que me quede soltera, algo muy prototípico en este país nuestro que es España.

Pero ahí estaba yo, con mi feminismo, clásico, muy Bevoir, muy defensivo. Y entonces me dí cuenta de que no debía decir que era feminista. Porque suscitaba un odio y un rechazo directo, inmediato. ¿La argumentación?

“Todas esas feministas están en contra de los hombres”

(Pero qué me estás contando)

Así que nada, me tuve que reprimir a mi misma, una vez más y tener que dejar de decir que era feminista para decir “que luchaba por la igualdad” porque no, no tenía nada en contra de los hombres, tengo padre, muy majo, tengo hermano, que es muy molón, y tengo amigos chicos (bio-chicos, que tienen pene, como queráis llamarlo), que son geniales… ¿cómo iba a tener yo algo en contra de los hombres? Pero no sólo esa era la reacción mayoritaria, mis favoritas sin duda son: “La culpa del machismo las tienen las mujeres machistas”. ¿Disculpa? Por supuesto que existen muchas mujeres machistas, pero que la culpa de todo la tenga zp, digo, las mujeres me parece la paradoja suprema. Una vez más, una forma de ataque, en gran parte por el colectivo masculino y femenino heterosexual.

En fin, así que me veía reprimiéndome, constantemente: No podía decir que era feminista, por rechazo, y tenía que tener cuidado por ser una chica fácil. No tenía que atarme a una relación y… si alguien hacía alguna broma, o miraba tetas por Internet, tenía que encenderme y señalar con el dedo: “OH TU, ASQUEROSO MACHISTA, APAGA ESO, ESA MUJER NO ES UN OBJETO”. Porque, por supuesto, en mi cabeza no era ella la que había elegido sacarse un pecho, era la sociedad y un hombre, el que le había obligado a ello. Que existen casos, pero también existen mujeres inteligentes, independientes y libres que se desnudan en público. Creo que deberíamos dejar de encendernos por ver tetas y culos, y luchar por los verdaderos problemas y situaciones que nos incumben.

No me estaba dando cuenta de que todos estos comportamientos no eran más que machistas. ¿Por qué una mujer ha de reprimirse en manifestar la lucha por sus derechos e igualdades? ¿Por qué una mujer no puede acostarse con hombres por puro placer? ¿Por qué una mujer no puede desnudarse si le da la gana? ¿Por qué presuponemos en todos los actos que las mujeres han sido forzadas a ello y que no ha sido su libre elección? ¿Estamos poniendo en duda la inteligencia de la mujer? ¿Acaso nos llevamos la mano a la cabeza con un hombre desnudo?

Supongo que conocer colectivos feministas, trans, lesbianas, gays, etc., me hizo reflexionar, y sobretodo, darme cuenta de que es una fase natural, y que existen diferentes formas de feminismo. Algo por lo que me veo discutiendo la mayoría de las veces. Igual que nadie pone en duda que existen diferentes formas de ser de izquierdas, de derechas, ecologista o nihilista, existen diferentes formas de ser feminista.

Pues bien, me llevó 24 años de vida darme de cuenta de todo ello, de descubrir nuevas teorías y, sobretodo, me llevó 24 años de mi vida relajarme y dejar de exigir tolerancia por las diferencias opciones sexuales, ideológicas, ecológicas... opciones en la vida en general, porque como dice Diana J. Torres, en su libro “Pornoterrorismo” “[…] tolerancia no es lo que pido porque eso es asumir que estamos haciendo algo que no deberíamos, algo por lo que debemos pedir permiso”.

De este modo, en la actualidad me manifiesto feminista, mujer, ecologista y de izquierdas. Y me he relajado. Menos mal.

jueves, 12 de enero de 2012

#15J

Hace tiempo, unos meses, recuerdo que le dije a una amiga:

"Si lo de Grecia no es una revolución, entonces es que han cambiado el término".

Así, que hablando de términos, como en el país en el que nací no paran de darle importancia, he buscado la definición de "Revolución" y os puedo decir:

Que para wikipedia, revolución es el cambio o transformación radical y profunda respecto al pasado inmediato. Se establece la revolución como una idea cambiante debido a lo que las circunstancias ameriten en el momento, éstas pueden ser tales como económicos, culturales, religiosos, políticos, sociales, militares, etcétera.

Para los academicistas: La RAE define Revolución así:

1. f. Acción y efecto de revolver o revolverse.

2. f. Cambio violento en las instituciones políticas, económicas o sociales de una nación.

3. f. Inquietud, alboroto, sedición.

4. f. Cambio rápido y profundo en cualquier cosa.

5. f. Astr. Movimiento de un astro a lo largo de una órbita completa.

6. f. Geom. Rotación de una figura alrededor de un eje, que configura un sólido o una superficie.

7. f. Mec. Giro o vuelta que da una pieza sobre su eje.



Y entonces me pregunto:
¿Se plantearían en 1789, 1905, 1959, 1968, 1974, 1989, se plantearían los de las rosas, los claveles, los de los tulipanes, se plantearían todos aquellos si estaban revolucionando?

Porque, no es por nada, pero estoy harta de quitarle importancia a las revueltas en Europa. Algo tiene que estar ocurriendo. Y ya no os quiero determinar con mi opinión, sólo os pido que os lo planteéis. Salid a las calles de nuevo, el #15J (15E, en castellano) y verlo por vosotros mismos, formáos vuestra propia opinión.


miércoles, 12 de octubre de 2011

Sobre desprestigios y prestidigitadores

Hace poco, un amigo de un amigo* me preguntó si en mi carrera se aprendía algo o si lo que estudiábamos no eran cosas que cada uno podía aprender en su casa. Me pregunto cómo estudia el susodicho (que estudiaba psicología), porque la mayoría de las cosas que he aprendido en mi vida lo he hecho en mi casa. O no, bueno, no lo sé. El caso es que lo que el chico intentaba explicarme con una miserable capacidad de diálogo era que mi carrera le parecía inservible y que los que salíamos de ella somos personas que sólo nos caracterizaremos por algo: no encontrar trabajo.

He estudiado la Licenciatura de Comunicación Audiovisual, por cierto.
(Que tampoco está tan mal, no te pongas así)

Querido amigo (de un amigo), muchas veces me he preguntado por qué estudié esta carrera, ya que de adolescente me aburría bastante y para matar las horas muertas estudiaba mucho por lo que podría haber accedido a Medicina, Arquitectura o ADE (aunque la nota de corte de ésta era un cinco por aquella época), pero te diré un secreto: en la actualidad en España hay una tasa de paro tan alta, que seguramente muchos de nosotros, ingenieros o pueblo llano, no encontraremos trabajo en un tiempo. Por eso he emigrado, entre otras muchas cosas.

No soy la mayor fan de mi carrera ni de la Universidad Complutense de Madrid, ni siquiera del sistema academicista, pero sí que te diré que sirve para algo más que para entender las bromas de Muchachada Nui. Sirve, sobretodo, para saber en lo que no me quiero convertir.

Cuando era joven, o más joven que ahora, quería ser fotógrafa social o de skateboarding (ahí es nada). Bueno, realmente esto fue en la época en la que tenía que escoger mi carrera, antes había querido ser escritora, veterinaria, psicopedagoga y traductora. Todos mis sueños se vieron truncados por diferentes motivos. Mi padre encontró mi “primera novela”, la leyó, y aunque le gustó me dio tanta vergüenza que dejé de escribir. Tuve un profesor de francés horrible que se dedicaba a concursar en Quiere ser millonario en vez de ilustrarnos el passé composé con su sabiduría. Me dí cuenta de que podía tener perro sin tener que ser veterinaria. Y lo de psicopedagoga, desapareció de mi mente igual que vino. Así que mi futuro vino determinado por mi sueño idealista de ser fotógrafa y vivir en una caravana.

Aprendí mucho en la carrera, hasta aprendí a analizar películas desde el punto de vista freudiano (he visto cosas que no queréis saber). Pero sinceramente, sigo pensando que si estudio una carrera no lo hago con un sentido pragmático, sino más bien por un enriquecimiento personal. No tengo miedo a quedarme en paro porque creo que más tarde o temprano tendré esa desgracia de encontrar trabajo (¡y que encima me guste!). Cuánto lo deseamos y cuánto nos quejamos de él cuando lo encontramos. Debería ser como una relación de pareja. No la deseas pero acaba apareciendo. O al menos a mí me ocurre.

Si no persistí con mi sueño de ser fotógrafa fue porque me desencanté de la fotografía digital y porque en la actualidad cualquiera puede ser “fotógrafo”. Y porque no me quería cerrar a una posibilidad, dándome cuenta de que hay muchas otras cosas en la vida que me encantan.

No me molesta, creo que todo el mundo debe tener la oportunidad de desarrollar su lado más creativo, pero me crispa los nervios esa tendencia actual de “soy fotógrafo, pero le doy a mis fotografías un toque desenfocado porque queda más vintage y underground, molo mazo”. No es que crea que necesites una técnica impecable para ser un buen fotógrafo, ni una cámara que cuesta todo tu dinero del monopoly, pero sí que creo que, igual que en el Renacimiento estaba de moda ser humanista, en la Inquisición les divertía quemar libros y en los años cuarenta del s.XX si no eras totalitarista no estabas a la última, ahora si no tienes ese toque de grano, tonos sepia, desenfoque y una chica desnuda, si es rellenita mejor (esquelética también nos vale), no eres artista.

Estoy siendo muy injusta al hacer este tipo de generalizaciones y este post está siendo escrito un día en el que estoy un poco de mal humor, pero estoy un poco harta del mundo moderno, de los egos y de las ganas de ser protagonista. Normalmente me río de todo esto al más puro estilo Fauna mongola, pero hoy, amigos, y sólo hoy, haré un llamamiento a todos aquellos Comunicadores Audiovisuales, y les diré que he aprendido algo en la carrera: He aprendido lo que no quiero ser y que podemos llegar a ser muchas cosas, a la vez (¡ánimo camaradas!). Porque saber de algo, lo que se dice saber, creo que no tengo ni idea de casi nada (en general, en la vida, como en el deporte). No sé cómo me las apaño para dar la imagen opuesta, pero, no os engañéis. Y ahora es cuando mi madre dice que me tengo que vender mejor.
(Libro de bolsillo - de bolsillo alemán - de técnica fotográfica)

Mi padre**, que es un hombre muy sabio, siempre que me terminaba una novela y le decía que no sabía qué leer, repetía: “lee a los clásicos”. No le he hecho mucho caso y me quedan muchos clásicos por leer (acabo de terminar Alta fidelidad de Nick Hornby y me dispongo a leer Moteros tranquilos, toros salvajes, de Peter Biskind). Lo mismo le diría yo a los fotógrafos novatos o iniciados: Estudiad a los clásicos. Es la mejor forma de conocer la fotografía. Y es un consejo, no os estoy diciendo que no tengáis potencial y no os podáis convertir en la próxima Annie Leibovitz (afrontémoslo, la fotografía que os gusta es la publicitaria y de moda). Tan sólo os digo que antes que vosotros, hubo mucha gente que intentó hacer lo mismo, y os puede ayudar en vuestra carrera profesional y/o artística.

Por supuesto, también existen muchos fotógrafos contemporáneos, pero lo mismo hasta tienen tumblr.

Y con esto, me despido, atentamente. Candela.

* Os prometo que es verdad.
** Mi padre es una referencia constante en mi vida, así que seguramente aparezca constantemente en este blog.

martes, 23 de agosto de 2011

Permacultura

Supongo que volver a vivir en Asturias tiene mucho que ver con el descubrimiento del concepto de permacultura. Pasé parte de mi infancia en un medio rural, en el cual llevar una vida ecológica es mucho más fácil. De hecho, la fuerte conexión con la naturaleza que existe en esta región, hizo que desarrollase un gran interés por el ecologismo desde muy pequeña (que posibilitaron mis padres, mi educación y Los Simpsons con su capítulo en el que Lisa se sube a una secuoya emulando a Julia Butterfly Hill). No tengo muy claro que en mi casa se redujese el consumo como modo de vida ecológico, pero lo cierto es que siempre se han restaurado muebles, comido productos biológicos que los propios agricultores nos regalaban, hecho nuestro propio huerto e incluso lavado la ropa con jabón natural que hacía mi abuela.

La permacultura no es una ideología o una secta, es un estilo de vida que más allá de la ecología, pretende cuidar de la naturaleza, de las personas y de las relaciones entre los elementos. No cree el mundo como una serie de elementos individuales, sino como un sistema en su totalidad. Ni siquiera cree en una doctrina a seguir ni en jerarquía académica, cualquiera puede enseñar las bases de la permacultura una vez conoce sus ideas de (casi) autosuficiencia y respeto por el medio ambiente.

Pero además de la ecología, lo más interesante de la permacultura es que propone infraestructuras sociales alternativas como respuesta a la crisis ambiental y social actual. Aunque este concepto aparece de la mano de Bill Mollison y David Holmgren, dos biólogos de Tasmania en los años 70, en la actualidad las oportunidades de teletrabajo y la comunicación vía Internet, dan lugar a nuevas formas de vida en el medio rural que anteriormente no eran posibles. Desde el punto de vista social, la permacultura se encuentra muy relacionada con la idea del decrecimiento, pues una mayor calidad de vida no tiene por qué estar directamente relacionada con un mayor consumo de recursos. Para ello, habría que adaptar el pensamiento y sistema de valores imperante, que cree en la necesidad de una producción constante que posibilite un mayor consumo, hacia la ecoeficiencia y la simplicidad. Esto no significa la vuelta al primitismo o renunciar a muchas de las facilidades que nos proporcionan la evolución tecnológica. De hecho, encuentro muchas similitudes entre la filosofía de la permacultura y el decrecimiento, y el software libre, en especial el espíritu en cierto modo “punk” del DIY (Do it yourself o hazlo tú mismo). Evitar la lavadora, el ordenador y otras herramientas que facilitan nuestro día a día, me parecería una idea maniqueísta y simplista.

Es cierto que la vida en el medio rural hace mucho más fácil una vida sencilla y ecológica, pero no creo que deba quedar excluida en las ciudades. El empleo de la bici como modo de transporte, los huertos urbanos, la reducción del consumo, en general, no suponen un gran esfuerzo y que, considero, mejoran nuestra forma de calidad de vida.

(Imagen tomada de SteamPatchCompany)

viernes, 5 de agosto de 2011

Summerlab 2011

Llevo varios días asistiendo en Summerlab 2011, una iniciativa de Plataforma cero, en LABoral (Gijón). Se trata de un encuentro de cultura abierta en el que participan tanto creadores, artistas, hackers, como mediadiores o cualquiera que esté interesado. Es un encuentro abierto.

En un principio no me planteé estar participando en ningún nodo, ya que mi principal interés por esta iniciativa era la de observar. Pero a medida que han pasado los días me he ido involucrando un poquito en algunos nodos, aunque todo desde el punto de vista del aprendiz. Me vuelvo a sentir estudiante, he llegado a casa con la misma sensación que cuando me pasaba muchas horas estudiando.

Podría hablar de cada una de las personas interesantes que he conocido y de lo que pueden aportar, pero es mejor que lo hagan por sí mismas. Podéis acceder a sus blogs o páginas personales, y aprenderlo por vosotros mismos.

Los nodos que más me han interesado son Ctrl+Alt+Supr, Arco atlántico, Transfeminismo, Ecolab, Geolocalización/activismo, y comida. No porque el resto sean menos interesantes, sino porque se aproximan más a mis intereses o conocimientos actuales. Quién sabe, lo mismo acabo colaborando en algún fablab en un futuro.

- Para conocer el programa de Summerlab, podéis consultarlo aquí.
- Diana Pornoterrorista
- Genderhacker
- Cartografías transfeministas
- Medeak
- María Llopis
- Arteleku
- Transnational temps
- Decontroladas
- Ctrl+I
- Hacking social
- Tumbaos de Josianito
- Master DIWO
- Bruno Vianna
- Freakylance
- Lorena Lozano
- Russian dolls

(En posible construcción)