sábado, 13 de julio de 2013

Qué he estado haciendo (en todo este tiempo)

 No puedo negar mi reciente ausencia del blog, que como todos sabéis, actualizo de forma regular una vez a la semana (no). Pero es que trabajar y el activismo me tiene muy ocupada. A parte de que acabo de encontrar un techo sobre el que vivir durante los próximos X meses/años. Eso es vivir por encima de mis posibilidades.

En el grupo de Feminismos 15M Berlin estamos que lo tiramos. ¡Tres charlas organizadas ya! La primera, como ya sabéis si es que seguís el blog y lo leéis religiosamente (que yo sé que sí), se organizó con el ánimo de proporcionar una base teórica sobre ese movimiento tan estupendo y que salvará vuestras vidas del heteropatriarcado y el machismo: EL FEMINISMO. Yo que soy muy radical, me tiré a la piscina con una charla sobre el Feminismo y el activismo cuyos apuntes podéis leer en este *.pdf o bajaros las diapositivas de aquí. ¡E incluso podéis disfrutar de mi nerviosismo en este video!

La segunda charla se llamó “Mujeres en la ciencia. Desmontando mitos.” y constó de dos partes (también). La primera repasaba la vida de varias mujeres científicas como Lise Meitner, Chien-Shiung Wu, Jocelyn Bell o Rosalind Franklin, las cuales fueron muy importantes ya que iniciaron el camino para acabar con clichés como que las mujeres no disponen un cerebro apto para la ciencia. Sin embargo, su carrera no fue un camino de rosas, como tampoco lo es en la actualidad para las mujeres que deciden dedicar su vida a la investigación científica (segunda parte de la charla).

La tercera charla tenía el mejor título que ha tenido ninguna de las charlas: Lenguaje, androcentrismo y patriarcado: El triángulo de la muerte. Se trató básicamente el machismo en el lenguaje, algunas acepciones de la RAE totalmente machistas, como al tercera acepción del verbo “Gozar”. En especial me gustó mucho la acepción de “periquear”:

1. intr. Dicho de una mujer: Disfrutar de excesiva libertad. Andar periqueando.

En el mismo grupo hemos iniciado otras acciones, como un texto contra la Reforma de Ley del Aborto y unas acciones para denunciar publicidad sexista a través del uso de pegatinas. Pronto podréis ver la web.

También estamos preparando próximas charlas (Machismo y cultura pop, y una charla sobre Masculinidades), así como la proyección de varios documentales (uno sobre la historia del vibrador y otro sobre Audre Lorde). Stay tuned!

1. Mai y 1. Juni. 

Un año más, durante el 1 de Mayo se produjo en Berlín una gran manifestación contra la represión policial y contra la opresión capitalista en general… pero también tuvo lugar la manifestación del NPD (Partido Nacionaldemócrata de Alemania, un partido totalmente racista y xenófobo… vamos, un partido Nazi). Varios grupos de izquierdas acudieron a bloquear su manifestación, la cual estaba totalmente protegida por la policía, supuestamente porque éramos muchos más los que estamos en contra de la mani que los propios manifestantes, pero la policía fue totalmente violenta con nosotros, nos rociaron gas pimienta y nos amenazaron con agua a presión, cuando tan sólo estábamos gritando consignas contra el partido Nazi y el fascismo, no llevando a cabo ninguna acción directa ni violenta.

Pero más grave fue en Blockupy Frankfurt, en la que la policía acorraló a varios manifestantes a la media hora de empezar la manifestación, una manifestación con un recorrido totalmente legal. La única forma de poder salir del cordón policial era mediante la presentación del propio DNI (cuando en Alemania no es obligatorio llevar siempre encima el DNI). De nuevo ejercieron un abuso de poder que les caracteriza y en los medios no es que se reflejase con exactitud la gravedad del asunto, mientras que cualquier acto violento llevado a cabo por el pueblo, en seguida está en todo tipo de medios. Es el abuso del poder, contra el cual no debemos quedarnos sentados y asentir con la cabeza mientras te están golpeando de forma constante, porque ellos están ahí para velar por tu seguridad, mientras que tú estás provocando altercados por, simplemente, ejercer tu derecho a manifestación y protesta.

domingo, 2 de septiembre de 2012

La masculinidad según el patriarcado


Últimamente no dejo de encontrarme falsas concepciones acerca del feminismo. Bueno, no sólo últimamente. Me resultan incluso ofensivas, pese a que la gente suele aconsejarme que me deberían ser indiferentes. Pero me parece muy difícil, especialmente cuando estos comentarios proceden de personas cercanas. No todas estas acusaciones sobre el feminismo han sido por parte de hombres, pero sí una gran parte.

Además, hace un tiempo acudí a una charla de Beatriz Preciado en la que presentaba su libro "Pornotopia", ya que acababa de ser traducido al alemán. En ella, Preciado comentaba algunos aspectos sobre la masculinidad, un concepto que nunca me había planteado, y cómo la revista Playboy ayudó a mantener la idea de masculinidad en una época en la que estaba en crisis. Pero eso es otra historia. 

Desde entonces, empecé a interesarme por la masculinidad, ya que desde un punto de vista personal, me ha sido bastante difícil comprender algunas actitudes masculinas a lo largo de mi vida: la necesidad de dejar clara su orientación sexual (heterosexual) en todo momento, el miedo a la debilidad, la necesidad de defender su honor (un término que para mi forma parte del medievo)... Me costó un poco darme cuenta de que:

El hombre también es oprimido por el patriarcado. 

(Chachán...)




Desde que me paré a pensar en esta opresión, he estado observando o intentando analizar una serie de comportamientos "masculinos", e incluso he mantenido charlas sobre ello con diferentes amigos. En conclusión, unos puntos decisivos de opresión del patriarcado en los hombres podrían ser:

1. La necesidad de demostrar que se es un "hombre", la hombría, la masculinidad, la superioridad. Nunca demostrar una debilidad o sensibilidad, porque se dejará de ser un macho para pasar a ser un "maricón", con el estatus social del "maricón" según el patriarcado.
2. La necesidad de preservar el honor, como he mencionado previamente. Esto supone un problema ya que puede dar lugar a peleas, por ejemplo, y no sólo está vinculado al amor propio del hombre, sino que también relaciona a sus seres queridos: el honor de los padres, la pareja, y los amigos pasa a ser el propio (lo que supone una apropiación de cómo debe comportarse su círculo cercano). 
3. Demostrar sus habilidades sexuales y dejar clara su grandes dotes como amante, ya que si un hombre no es un "crack" en la cama, no es un hombre. Esto supone una presión más, lo que puede incluso desembocar a una inseguridad en términos generales y a rechazar el sexo por miedo a no "dar la talla". 
4. El desapego emocional, o la necesidad de demostrar que el hombre no lo necesita. El hombre  (en todo momento estoy hablando según el patriarcado), no es un ser emotivo, ya que los sentimientos demuestran siempre una debilidad. El macho es duro como una piedra, tal y como demuestran las imágenes de hombres perfectos que ha dado la industria cinematográfica más machista y patriarcal: "Rambo", "Terminator", "Die Hard". Hombres que no lloran. O que son máquinas. Tecnológicas, quiero decir.
5. El hombre tiene que dejar claro su dominio en todo momento, en especial en su relación con la mujer. En caso contrario, será un "maricón" (de nuevo), "calzonazos" o "no tendrá huevos". 

Por todo esto, en muchas ocasiones, el macho dominante se ve atacado por el feminismo, pero no entiendo por qué el hombre se debería ver atacado por el mismo. De hecho, el hombre también necesita el feminismo para ser liberado. El feminismo es la lucha contra el patriarcado en todas sus acciones, no sólo en la liberación de la mujer, sino en la abolición de todo tipo de jerarquías consecuentes. El feminismo también intenta liberar a los hombres, los cuales también son oprimidos por el patriarcado y les hace tener que actuar de determinada manera para demostrar su género masculino machistoide en su versión más arcaica.

sábado, 4 de agosto de 2012

La elección de ser madre (por ley).

Hace unas semanas, Alberto Ruiz Gallardón, Ministro de Justicia, anunció su pretensión de retomar la antigua (muy gráfico) ley del Aborto, excluyendo la malformación del feto como motivo para realizar una interrupción del embarazo de forma legal.

Me gustaría preguntar a todas las asociaciones provida y al propio Gallardón qué es lo que entienden por un "derecho a la vida", sin en tu propia vida no puedes tomar decisiones sobre tu propio cuerpo, si están condenando a la mujer a dar a luz de forma involuntaria, la están obligando no sólo a ser madre tal vez no en el momento que ella elija, sino también a experimentar todos los cambios que sufre el cuerpo durante un embarazo. Me gustaría saber por qué todas las declaraciones que he escuchado en los medios son de hombres, por ahora creo que ellos no sólo no pueden abortar, sino que no se pueden quedar embarazados o tener un hijo biológico. Me gustaría saber en qué momento se puede legislar sobre las vidas de personas cuya situación se desconoce, cuya calidad de vida no está garantizada, sobretodo cuando aquellos que toman las decisiones gozan de un sueldo, condiciones de vida y facilidades superiores a la media española (superiores, en muchos casos, incluso a la clase media-alta).

Fuente: Etsy

Un hijo debería siempre ser elegido, debería ser una buena noticia y no una carga. Me parece un retraso en los derechos de las mujeres, a las que nos gustaría elegir el momento en el que ser madres, el momento en el que dar a luz y estar embarazadas. Especialmente tras la retirada de la ley de dependencia, teniendo en cuenta los datos en los que se deja claro que las personas que se dedican al cuidado de niños, mayores y personas dependiente son en su mayoría mujeres. Me gustaría saber en qué momento se debe aplicar las creencias propias de una religión a la vida de tantas personas.

Me gustaría saber en qué colegios van a estudiar estos niños si se siguen haciendo recortes en la enseñanza. Si se encarece el precio de los libros de texto.

Pero sobretodo, me gustaría saber por qué se empeñan en condenar a la mujer por su derecho a elegir cuándo se madre. El embarazo es un estado del cuerpo en el que sufre muchos cambios, tanto hormonales como físicos, y lo mismo es el aborto. Supone un cambio emocional muy duro para la mujer, por el cual a ninguna nos gusta pasar y que se convierte en algo mucho peor gracias la presión social de haber abortado. Estoy harta de la demonización de la mujer sólo por haber tomado su propia elección, de la tendencia a relativizar en aspectos que son muy personales y que deberían formar parte de la elección personal. Esta ley no es una ley pro vida, se trata de una ley patriarcal que no sólo no reducirá el número de abortos, sino que aumentará la ilegalidad y las malas condiciones para llevarlos a cabo, recordando a los años del franquismo y la (denominada) transición en la que las mujeres que se lo podían permitir (es decir, las que provenían de familias con recursos) (las que se conocían como "buenas familias"), viajaban a Londres un fin de semana. Hacer legal el aborto no supone obligar al mismo, sino darnos la oportunidad de elegir sobre ello. A nosotras.

lunes, 9 de julio de 2012

Tenia pensado escribir otra entrada, pero hoy no me he sentido con fuerzas para ello. Esto puede resultar muy personal, pero llevo toda la tarde llorando, no por ningún problema personal, sino porque hay veces que no te quedan fuerzas. No te quedan fuerzas para seguir con la que consideran "tu lucha", no te quedan fuerzas para estar en contra del patriarcado, de la norma, de lo socialmente y culturalmente "correcto", de las injusticias y de la opresión. Es tanta esa presión, que llegas a pensar que no sirve para nada todo lo que estás intentando constantemente.

Llevo un mes de digamos, vacaciones. No del trabajo. Del activismo. Y he chocado con la realidad de forma tan brusca que ha dolido, y parece que estoy en pleno estado de shock. Me está costando tanto, que hay veces que he llegado a dudar de la liberación interna que he llegado a conseguir, preguntándome si no seré una loca, una rara, una estúpida... una ilusa. Y eso no está más que generado por mi propia inseguridad en un mundo que no controlo o desconozco, en el que soy débil, en el que no tengo poder. ¿Pero acaso he tenido poder en algún momento? No lo creo. Simplemente no me resulta familiar y aún me encuentro en pleno estado de adaptación.

Volveré dentro de poco, con suerte esta semana.

domingo, 3 de junio de 2012

De la precariedad laboral y social, a la individual


Siendo la precariedad un tema de actualidad, desde hace unos años, o incluso décadas, últimamente he estado reflexionando sobre lo que este concepto supone para el individuo. Debido a su naturaleza social, nunca me había planteado (ni tampoco existe mucha información al respecto) lo que la precariedad puede suponer desde un punto de vista personal. Como si la sociedad no estuviese formada por individuos.

No me refiero sólo a la precariedad relacionada con un salario incapaz de satisfacer las necesidades mínimas (o vitales), sino también en las malas condiciones laborales, la absorción de la vida personal por la laboral, el desempleo o la falta de reconocimiento de los méritos. Todas estas situaciones desembocan en la autoculpabilidad. La incapacidad de encontrar trabajo, por ejemplo, provoca inseguridad y depresión, en la que el individuo se cuestiona si se han tomado las elecciones correctas a lo largo de la vida. Se produce una incertidumbre tanto hacia el futuro, por la inestabilidad económica, local (si se podrá seguir viviendo en la misma ciudad), e incluso sentimental (por ejemplo, la capacidad de tener hijos en un futuro), como hacia el pasado, cuestionándonos si hemos hecho lo correcto.

Me parece increíble como siendo un problema de la sociedad y del sistema económico, debido a su incapacidad de asimilar trabajadores si se quiere seguir teniendo beneficios (económicos, claro), después una etapa de sobreproducción y sobrecrecimiento, desemboque a título personal en la asunción de culpa en uno mismo, en cierto modo debido a los mensajes que se reciben desde la infancia: adquirir una buena preparación, estar bien cualificado, ser un buen profesional, emprendedor, competitivo, asimilar bien el estrés (¡!), ser dedicado… dando lugar a la producción y su consecuente consumo. ¿Pero qué ocurre cuando no existe esa capacidad de consumo?

No sólo se produce una recesión económica en términos generales (según la teoría capitalista y neoliberal), también una falta de integración de aquellos que no se ven capacitados para asumir ese consumo, que es el que dictamina el status social, en cierto modo. Se crea una fragmentación de la sociedad, la creación de clases sociales y, sobretodo, élites de todos los tipos: económicas, educativas, culturales… Esa marginalidad desarrolla falta de seguridad y autoconfianza en las personas, e incluso miedo a perder lo poco que se tiene. De este modo podríamos explicar la subida de la popularidad (y votos) de partidos conservadores y neoliberales en las clases trabajadoras.

Unido al miedo, falta de autoestima y culpabilidad se encuentra la pérdida de la identidad: incluso en el lenguaje se introduce una definición de uno mismo a partir del trabajo y la vida profesional. La pregunta “¿Y tú qué eres?” sólo espera una respuesta enfocada al mundo laboral (se suele responder con la profesión o el trabajo que se está desempeñando en ese momento). Desde mi punto de vista, no sólo se produce esta falta de identidad en el momento que no se tiene trabajo o el trabajo se encuentra fuera de “la carrera profesional”, sino también cuando el empleo no resulta satisfactorio a modo personal. Por ello,  considero muy importante reivindicar la importancia de las aficiones, el tiempo libre y actividades paralelas al empleo como definición de la persona, ya que no sólo pueden servir como vía de escape sino también cómo autodefinición y satisfacción personal. He aquí el punto de confrontación: En un sistema en la que la vida se ve absorbida por el trabajo, ¿cómo se puede desarrollar una autodefinición personal a partir  del tiempo libre?

miércoles, 23 de mayo de 2012

Desmontaje 4F - Documental

Teaser del documental sobre el 4F, para más información sobre el caso podéis acceder a: http://www.desmontaje4f.org/

miércoles, 16 de mayo de 2012

Motivos para salir a la calle

Salí a la calle el pasado día #12M y también el #15M del año pasado, salgo a la calle cada manifestación, incluso salgo a la calle para otras cosas, pero sabéis a lo que me refiero. Salí a la calle porque no estoy de acuerdo con lo que me prometieron, con lo que se supone que tengo que hacer, o con lo que existe.

No estoy de acuerdo con la reducción de la inversión en educación, con la creación de bachilleratos de excelencia, ni con la crítica a estudiantes por sus calificaciones, como si por ser de izquierdas, rindiésemos menos en nuestros estudios. Cada día creo menos en el sistema académico, pero ¿por qué debería creer en él? Si está obsoleto, no es justo ni equitativo, no existe igualdad de oportunidades para su acceso, e incluso cuando este acceso es un problema, mayor aún es su salida. Supone una gran decepción en mi vida, creédme.

Estoy decepcionada por la reducción de la inversión en sanidad, por la eliminación del seguro sanitario a los mayores de 26 años, por la privatización de hospitales. Por esa criminalización de señores mayores e inmigrantes que llenan las listas de espera. ¿Qué me decís de las mil y una revisiones que se exigen al año? Me parece la propia desnaturalización de nuestro cuerpo y la dependencia de la "sanidad", esa sanidad que te abronca si tienes algún accidente con métodos anticonceptivos o si has asumido un riesgo en tu salud. Soy defensora de la prevención, pero la prevención no debería exigir una dependencia de las instituciones médicas, ni de laboratorios farmacéuticos.

Estoy enfadada con la pretensión de culpabilizar a la población porque "vivieron por encima de sus posibilidades", aquellos mismos que decían que alquilar era tirar el dinero y que una propiedad era una inversión de futuro (¿Qué futuro? ¿Dónde está ese futuro del que se hablaba?). Aquellos mismos que crearon dinero irreal, imaginario, que necesitaron la inversión de los Estados, para salvar ("rescatar") a los que estaban estafando.

Me enerva la idealización de otros países por su productividad y su solvencia, cuando no existe sostenibilidad. Cuando no existe un respeto al medio ambiente. Me saca de mis casillas que los valores que se defiendan y premien sean el ser "un buen profesional", "emprendedor", "una persona de éxito". Recuerdo aquella época en la que se trabajaba para comer, y no para malcomer, en la que en las entrevistas de trabajo se preguntaba por "hobbies y aficiones" y no era estrictamente necesario que tu vida sólo se dedicase al trabajo.

Me indigna que siga existiendo machismo. Que se crean progres aquellos que incrementan leyes de discriminación positiva, cuando no existe ni igualdad de oportunidades y sí un patriarcado. El capitalismo es machista, porque no es horizontal pero sí paternalista. El capitalismo vende la idea de que la mujer será más libre si no tiene hijos, y puede trabajar. La mujer será libre si la mujer elige y si tiene oportunidad, ese debería ser el principio fundamental. La mujer será libre si no sufre acosos ni discriminación en su trabajo, si puede elegir cuándo ser madre, si no es dependiente y si no tiene que actuar de forma "femenina", sino según su personalidad (femenina, masculina, trans, bisexual, etc).

Me molesta que se impida acampar en las plazas o resistir pacíficamente. Me intranquiliza la pretensión de provocar miedo a la población, porque veo a jóvenes y mayores que me dicen que tenga cuidado cada vez que salgo, que se creen parte de las noticias que saben que no son verdad, que tienen miedo a las drogas, a los yonquis, a los hackers, que defienden la vigilancia por la seguridad, pero no tienen miedo al sistema. Pero bueno, un tal Noam escribió un libro entero sobre ello con una mejor capacidad de discurso que la mía.