Guillermo Zapata no es sólo un guionista, activista o concejal destituido de su cargo debido a la presión mediática. También es un agitador cultural que ha cuestionado los medios y ha estudiado las nuevas formas de comunicación y fenómenos mediáticos como se puede leer en su blog Crónicas del Hype, ahora convertido a una columna del eldiario.es. Ya se ha hablado mucho sobre el contexto, sobre qué se dijo y cómo se dijo, sobre los límites del humor… pero se ha pasado por alto que, en plena campaña de defensa o de análisis del caso Vigalondo y el supuesto negacionismo del Holocausto, Guillermo Zapata lo que realmente hizo fue realizar una crítica a los grandes grupos de medios como Prisa.
Zapata también es uno de los autores que firma el libro CT, Cultura de la Transición, una perspectiva crítica sobre lo que aconteció tras 1975 y cómo se ha consolidado a día de hoy. Hoy he leído este artículo que escribió sobre las conversaciones políticas con su madre y cómo a veces les resulta difícil estar de acuerdo, o mejor dicho, llegar a un acuerdo y consenso. ¿Y a quién no le ha pasado? La generación de mis padres y la mía, estamos más cerca de lo que creemos en cuanto a lo que queremos, pero el nihilismo y la decepción o desconfianza de su generación más tal vez la ilusión y velocidad/ansiedad/instantaneidad de la mía nos separan tal vez en las formas, tal vez en los medios o en las configuraciones.
Creo que estos dos puntos son cruciales para entender lo que ha ocurrido estos días en el gobierno de Ahora Madrid: resulta muy fácil construir un nuevo relato a partir de los tweets de Guillermo Zapata si no se contextualiza adecuadamente. Me refiero no sólo a que Nacho Vigalondo fuese despedido del Grupo Prisa por llenar su timeline de chistes negros, y que los propios tweets de Zapata fuesen citas de lo que se había leído aquellos días, sino también creo necesario entender que el PP ha sabido jugar con la carta del relato simplificado y repetido, con el poder de los medios y con el desconocimiento de Twitter, su rapidez y su sarcasmo en una gran parte de la población. La pregunta es si queremos estar cayendo en estas redes constantemente, si queremos jugar con su ética de lo que es correcto y lo que no. En la rueda de prensa sobre su destitución, una periodista preguntó a Zapata su opinión sobre los escraches. Hubiera sido lo mismo preguntar por la okupación o por cuando el 15M se quedó en Sol sin permiso de la policía. La ética de quien forma la opinión pública tiene los mismos intereses que aquella élite que nos ahoga, la que nos deja sin casa, sin trabajo, sin educación ni salud pública, a través de privatizaciones, de enriquecimiento en pocas manos, de malversación de fondos y escape de capitales. Que a su vez pretende que no alcemos la voz mientras lo hacen y generar una imagen de delincuencia (antisistema) sobre aquel que participe en la paralización de un desahucio, por poner un ejemplo. No es más que una estrategia de comunicación maniqueísta que busca un enemigo fácil y la estrategia del miedo.
La derecha y el capital siguen poseyendo los medios y el poder de generar la imagen del bien y del mal. Han sometido a presión y acoso mediático a Guillermo Zapata hasta que ha dimitido. De poco sirve el contexto (el contexto, el contexto… que hemos hablado ya mucho de ello), o que aquellas citaciones se realizasen hace 4 años, momento en el que Zapata no poseía ningún cargo público. En cuatro años, le ha dado tiempo a Zapata a escribir sobre muchos temas y mostrar su opinión sobre tantos otros, ¡e incluso cambiarla! Pero no es eso lo que cabe dentro del relato construido. ¿Por qué no se ha producido un acoso de tal magnitud a ninguno de los protagonistas de estos otros relatos?
Lo primero que hice en el momento en que leí los tweets de Zapata y de enterarme de lo ocurrido, fue imaginarme que hubieran sido chistes machistas. Que por cierto, no han captado tanta atención mediática. La verdad, tampoco soy muy fan del humor negro. Me puse en esta situación porque sé que saldrá esta equiparación en muchos momentos y discusiones en cuanto ponga un pie en España (porque una feminista, es feminista y sólo feminista a imagen de algunos). Os podéis imaginar la de chistes machistas que una mujer declarada abiertamente feminista tiene que escuchar a lo largo de su vida. Y hacen daño, o a veces pueden llegar a hacerlo, pero depende en gran modo de quién me esté contando o haciendo el chiste. Cuando lo cuentan mi hermano y mi padre, están al límite de enfadarme, cuando lo cuenta un compañero de trabajo machirulo, saco las uñas. Pero cuando lo cuenta una compañera o un compañero feminista, puedo reírme e incluso devolver el chiste. Es aquí donde están los límites del humor, en el acuerdo no escrito entre interlocutores y en los sentimientos del grupo oprimido. Ninguno de los que han denunciado las citas de Guille Zapata fueron lo afectados por sus palabras, y aún así debería haber sido un problema que se habría solucionado aclarando lo ocurrido, declarando su activismo antirracista y pidiendo perdón. Como bien dice este artículo: “¿O es que nos pensamos que ha sido el lobby judío lo que ha forzado el cese de Zapata, y no el trendig topic #zapatadimisión, las 10.000 firmas que pedían el cese, la presión de El Mundo, Intereconomía, Libertad Digital?”. Pero su destitución y los que la han promovido en realidad tienen otros intereses, han dejado muy claro durante más de 30 años que el dolor de la mitad de la población les da bastante igual como para quitar insignias, nombres de plazas o realizar investigaciones sobre memoria histórica, por ejemplo.
En cualquier caso, ni Zapata se merecía esto, ni nosotros el perder la oportunidad de tener al fin un concejal que comprende el procomún, las nuevas formas de producción cultural y mediática y la participación ciudadana.
Notas al pie de post: Tengo un pequeño problema de argumentación oral, como ya os comentaba aquí y que bien merecería un post sobre métodos de estudio, organización de ideas o simplemente sobre lo patosa que puedo llegar a ser, pero no es eso de lo que vengo a hablar escribir, aunque sí es la razón de por qué lo dejo por escrito. Dentro de unos días veré a varias personas que sé que sacarán este tema, y también sé que habrá un momento en el que me haré un lío, me colapsaré o se me olvidará algo que le quería comentar/argumentar/contradecir. Esta vez he decidido escribir aquí mis notas, lo que pienso y creo que puede ser una práctica que lleve a cabo en un futuro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario